“Sólo necesitas un cubretazas si te tomas el café hirviendo”, “¿Eso para qué sirve?”, “Uff…¡yo no puedo hacerlo!”

Hoy vengo a desmentir mitos sobre los cubretazas y enseñarte cómo hacer el tuyo propio. Con patrón incluido, porque soy así de maja. Así que si estás pensando en qué regalarle a tu amiga invisible, o a tu cuñada (la que va todo el día con el vaso de Starbucks en la mano), quédate a leer.

Qué es un cubretazas

Ok, empecemos por el principio.

El cubretazas es una especie de forro, o “bufanda” que se le pone a las tazas y vasos. Y no, no es sólo porque queda bonito (que sí, queda muy bonito), es más bien por la utilidad: su misión es impedir que te quemes.

A veces, sobre todo en invierno (aunque he de admitir que yo, en invierno y en verano) nos apetece tomar el café, el té o la sopa bien bien calientes. Y, aunque la taza está hirviendo, el líquido no quema tanto. Seguro que esto te ha pasado más de una vez. La cerámica o el cristal se ponen incandescentes y no hay quien lo agarre.

O incluso, si eres de las que tomas café mientras vas al trabajo en uno de esos vasos de papel, te habrás abrasado los dedos más de una vez.

Pues bien, con los cubretazas esto no ocurre. Aísla tus manos del calor y consigue que te tomes la sopa a la temperatura justa. Así que es el regalo ideal para todas esas cafeteras que andan por la calle con su vaso de papel, y o para las que disfrutan de una taza de té bien caliente mientras ven su serie favorita.

Materiales

Lo bueno, buenísimo, de este proyecto, es que necesitas muy poca tela. Puedes hacerlo entero de un mismo estampado o hacerlo con un pequeño panel de patchwork (como he hecho yo) para aprovechar retales. Ya sabes que no me gusta tirar NADA.

Prepara lo que necesitas, que empezamos:

  • 2 trozos de tela de 12 x 30 cm (si lo quieres en una sola tela) o
  • 12 cuadrados de 6,5 cm de lado de telas variadas + 1 trozo de tela de 12 x 30 cm (si quieres un frontal de patchwork)
  • 15 x 32 cm de guata
  • hilo, aguja, tijeras
  • 1 botón
  • 5 cm de cinta elástica
  • el patrón de mi cubretazas (descárgalo haciendo click). Tiene los márgenes de costura incluidos.

Paso a paso

Comienza imprimiendo y recortando el patrón.

También, selecciona las telas que quieres usar. Córtalas, ya sea en cuadrados o con la forma del patrón, dependiendo de si vas a hacerlo en patch o no.

En este caso, está hecho con telas navideñas porque es la época, pero puedes hacerlo con cualquier tipo de estampados. Seguro que en tonos pastel o con cuadros vichy queda fenomenal.

En caso de que hayas elegido la técnica de patchwork para el frontal, sigue leyendo.

Empieza por ordenar las telas: recuerda usar siempre telas que combinen entre sí para que tu proyecto tenga coherencia. Si no sabes cómo combinar telas de forma perfecta, puedes leer este post: Cómo combinar telas.

TIP: Te recomiendo que las alternes siguiendo el siguiente orden: si pones arriba una tela clara, procura que la de abajo sea de tonos oscuros, y viceversa, si la siguiente de arriba es oscura, que la de abajo tenga tonos claros. Esto hará que visualmente quede mucho mejor, haga más contraste y nos parezca más armonioso.

Pues bien, es hora de empezar a coser. Una vez elegido el orden de tus 12 cuadrados, y habiendo colocado 6 arriba y 6 abajo, comienza a coserlos. Tienes que hacerlo en columnas, es decir, de la primera columna, cose el cuadrado de arriba al cuadrado de abajo, enfrentando los derechos y vigilando la posición de la tela si esta tiene un estampado direccional (no querrás poner al reno boca abajo, ¿no?).

El margen de costura debe ser de medio centímetro.

Repite este paso con los 12 cuadrados.

Quilt as you go

El siguiente paso es una técnica muy sencilla de patchwork. Se llama Quilt as you go, que básicamente significa “Acolcha mientras coses”. Es para unir la tela a la guata sin que te vayan quedando costuras visibles. Si te apetece aprender más sobre esta técnica, no dudes en decírmelo en los comentarios.

Bueno, ahora pon el primero de tus rectángulos sobre la guata, con el derecho hacia arriba, y el que sería el siguiente colócalo sobre el primero, enfrentando los derechos, y alineando bien las costuras para que casen.

OJO, que si no te casan bien, no pasa nada, no somos unas nazis de la perfección, recuerda: ACABADO ES MEJOR QUE PERFECTO.

Cóselo a medio centímetro del borde derecho. Luego abre la costura presionando bien (yo te recomiendo SIEMPRE que planches tras cada costura, ya sabes que asienta mejor lo cosido) y coloca lo que sería la siguiente pieza. Así hasta terminar con los 6 rectángulos

Ahora es el momento de cortar el panel de patchwork con la forma del patrón. Colócalo sobre el panel de forma que te coincidan las líneas guía. La línea guía central vertical debe coincidir con la la costura central, y la guía horizontal con la costura horizontal. Así te aseguras de que tu cubretazas está bien centrado y no parecerá que se te torció porque cosiste de noche a la luz de la máquina.

Ahora, corta la tela que utilizarás para la parte trasera, enfrenta derecho con derecho ambas piezas y fíjalas con alfileres. Haz una pequeña marca en la parte inferior, de unos 10 cm, que dejarás sin coser. Por ahí daremos la vuelta al proyecto cuando hayamos acabado.

Añade también, en el lado que marca el patrón, el elástico. Debes hacerlo doblándolo por la mitad y colocándolo entre ambas telas, de forma que el pliegue de la cinta elástica quede dentro del proyecto, y los extremos estén alineados al borde. Fíjalo con un clip o un alfiler y cose todo alrededor del cubretazas, a medio cm, dejando abiertos los 10 cm de la base.

Dale la vuelta, haciendo hincapié en las esquinas con algo romo (yo suelo utilizar una aguja de crochet o la parte roma de las tijeras).

Plánchalo, y pliega la parte de la base que dejamos abierta, haciendo el dobladillo hacia dentro con tus dedos. Así, al plancharlo, la tela no tenderá a salirse y será más fácil de coser.

Una vez hecho, volvemos a la máquina para dar un pespunte a todo alrededor del cubretazas: usa una puntada larga, para que quede bien vistoso, a 2 mm del borde. Esto, además de ser una puntada decorativa, cerrará la abertura.

Para finalizar, vamos a poner el botón que será el cierre. A mi me gusta usar botones decorativos, pero puedes usar cualquier tipo de botón. En el lado contrario al que está en elástico, mide 1,5 cm desde el borde y centrado en altura, coloca ahí el botón. Cóselo a mano, asegurándote de que no se caerá fácilmente.

¡Y listo! El cubretazas está acabado y listo para usarse. ¿Lo mejor? Que si se mancha lo puedes meter a la lavadora, sin problemas, y que se hace tan rápido que puedes hacer varios en una tarde. ¿Pero sabes lo mejor de lo mejor? Que te he preparado un video para disipar todas las dudas posibles. Echa un vistazo a cómo lo he hecho.

Cuéntame qué te ha parecido y cuántos piensas hacer (aviso importante: es adictivo, sobre todo el comprar botones bonitos!).

Nos vemos la próxima semana con un nuevo tutorial, mientras tanto, sígueme en mis redes sociales para estar al día.

 

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